Las impresiones de Jorginho del Betis 1 – 0 Valencia

El partido | Los jugadores | El entrenador | Conclusiones


Complicado, difícil y peligroso el partido de ayer en el Benito Villamarín entre Real Betis y Valencia. Era todas esas cosas porque las dos instituciones -como veis no hablo solo de lo deportivo- llegaban al partido siendo probablemente los dos equipos más en crisis de la Liga BBVA. Con una racha preocupante de partidos sin conocer la victoria. Si el Betis ganaba se alejaba de un descenso que como al acercarte al fuego, ya empezaba a quemar y si lo hacía el Valencia daba un respiro a Neville y sus jugadores. No pintaban del todo bien las cosas para ninguno de los dos y por si fuera poco, la victoria de uno u otro dejaba a su rival en posición delicada y por debajo en la clasificación.

 

A pesar de un prepartido en el que de nuevo lo más común eran comentarios como “resucitaremos al Valencia porque somos el Betis”, que es una mentalidad que bien nos iría ir dejando atrás, el partido terminó con tres puntos de oro que deberán ser refrendados en los próximos partidos que, quizás quitando un poco Riazor, son rivales directos en la lucha por la permanencia.

Y esta breve introducción sobre la posición de ambos clubes os la cuento porque, en mi opinión, la delicadeza de sus complicadas situaciones afectó al partido. Los dos equipos tuvieron numerosas imprecisiones fruto del nerviosismo y el miedo a fallar. Un miedo a perder que dominó buena parte del partido y que hizo que los dos equipos no arriesgaran en exceso, dando la impresión de ser un partido con mucha tensión pero con poco fútbol.

 

Los que nos sentimos decepcionados con el planteamiento de Merino en Anoeta queríamos que el técnico demostrara más, que diera un paso adelante y que mostrase no solo un equipo más compacto y cerrado, sino más argumentos ofensivos. No es que el Betis fuese un vendaval de fútbol ofensivo, tal vez como hemos comentado, algo atenazado e impreciso por los nervios y la ansiedad que genera la necesidad de ganar. Sin embargo, el técnico dio un paso al frente, fue valiente, colocó un sistema con dos puntas, un equipo currante y trabajador que sin embargo destilaba talento y llegada en sus hombres de arriba y esa fue la apuesta. Apuesta ganadora tras el partido.


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Neville y su Valencia comenzaron jugando con un solo delantero y extremos ofensivos que no terminaron de encontrar el camino ante Adán. Igualmente imprecisos, los ches mostraron una presión fuerte y muy arriba que evidenció las carencias verdiblancas en la zona de creación. Petros y N’Diaye, que trabajaron y corrieron como siempre, se ofrecían poco como apoyos a la salida de balón y eso nos dejó la impresión de que el Betis no generaba fútbol. Ninguno de los dos equipos llegaba arriba y el partido se redujo a una lucha en la medular y centrales que buscaban imprecisas alternativas arriba. Así fue hasta que el fuelle se fue agotando, la presión disminuyó y aparecieron las arrancadas de Musonda, que fue principal vía para llegar al área valencianista.

 

El partido fue siempre igualado, pero lo que no acertó a marcar Negredo gracias a Vargas, si acertó a definir Rubén tras asistencia de Van Wolfswinkel. En la segunda parte hubo tiempo de todo, el Betis creo peligro especialmente a balón parado (gol anulado a Molina incluido) y el Valencia también tuvo su gol anulado por un arbitraje que dejó que desear y mostró un pésimo nivel. Zahibo se fue del partido para repartir recaditos a sus rivales y el expulsado fue Gayá que había entrado por Siqueira. Y bueno, como siempre, el sufrimiento y los ataques al corazón garantizados pero tres puntos de oro que deben servir para que el equipo crea más en sí mismo, abandonen algo los nervios y compitan para seguir sacando puntos. Solo hay un camino, el trabajo. Así deberíamos poder evitar que un equipo con diez nos cree más ocasiones que cuando tenía once jugadores en el campo.

 

En cualquier caso el equipo se muestra más sólido, aunque a veces hay pájaras a evitar al sacar el balón. Adán salvó en la última ocasión, pero el rival no fue generando ocasiones sin parar durante todo el partido. Rubén volvió a ser el goleador pero el juego del equipo fue algo más que buscar a un solitario Rubén y que se cree ocasiones de la nada. Hay mucho por hacer, pero esperemos ver mejorar más la cara a este Betis. Y sí, el Valencia es un equipo ganable porque está en muy mal momento, pero tampoco hay que quitar mérito a la victoria como algunos hacen. Aunque están mal, la calidad de jugadores como Negredo, Feghouli, Cherishev, Andre Gomes, Parejo o Mustafi nunca es fácil de frenar.


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Adán: No le crearon muchas ocasiones. Un tiro lejano de André Gomes en la primera mitad y en la segunda, con el Valencia volcado, una última oportunidad en la que tuvo que hacerse grande ante el delantero. El equipo mostró buena solidez defensiva en general. Es un seguro y el beneficiado de ello, es el Betis.
Montoya: No es que hiciera un partido enorme, pero es que solo con algunas acciones demostró que está a un nivel que no hemos visto en muchos años en el lateral derecho. Jugando con precisión con los compañeros, apoyando las jugadas, muy rápido en defensa, no fue superado en prácticamente ninguna oportunidad. Un jugón que va a subir el nivel defensivo del equipo sin duda.

Pezzella: De los mejores partidos que ha hecho en el Betis. Tuvo un error al final, pero el resto del partido estuvo de sobresaliente. Bien en el pase, por alto y al cruce, con contundencia. Cuando pasa más apuros es en velocidad, pero ahí contó con la ayuda de Montoya. El Valencia, aun en horas bajas, tiene jugadores de calidad como decimos y el argentino estuvo a la altura. Poco a poco, con confianza y minutos está subiendo su nivel.

Bruno: Estuvo bien en la salida, sin complicarse. Bastante rápido. No tuvo problemas con Negredo y Feghouli pareció estar fuera del partido, lejos de ser tan incisivo. Dio seguridad a la zaga.

Vargas: Más activo que en otros partidos. Se le vio a balón parado gracias a la cantidad de faltas que provoca Musonda. Como suele ser habitual, no pasó demasiados apuros por su banda, suele controlar muy bien su costado y probablemente vaya a más tras su puesta a punto física.

N’Diaye: Para mí, el mejor del partido. Es cierto que gusta más ver los caracoleos de Musonda que fue diferencial, pero para mí N’Diaye fue el mejor. Trabajó muchísimo en defensa, se hizo fuerte en el medio, dio la pelota con criterio y corrió y corrió con un trabajo brutal. Hoy es un pilar básico en la forma de jugar del equipo, pues con dos delanteros, ese despliegue es muy necesario.

Petros: Como siempre, trabajador, abarcando mucho terreno, coberturas y ayudas por doquier. Con el balón estuvo menos participativo y acertado en mi opinión, pero su trabajo es indiscutible.

Ceballos: En la primera parte estuvo muy perdido. Demasiado escorado a veces, no estuvo especialmente acertado en el pase. Parece que le pesaba un poco la presión. En la segunda y especialmente con el equipo por delante en el marcador, fue adquiriendo seguridad, mejoró con balón, incluso se la jugó en el regate con acierto, se ofreció más y trabajó mucho en defensa. Sabemos que puede dar más de sí pero ayer se ganó la camiseta que lleva y eso es importante. A seguir.

Musonda: Enamoró. Es un jugador de esos que gusta al espectador. Bicicleta, recorte, asistencia, mucha velocidad. Aportó lo que se esperaba de él. Jugaba con el desparpajo del que no le importa lo que se juega porque sabe que no va a abandonar su estilo. Arriesgó en el regate y dio algo de lo que el Betis carece, una conducción en velocidad que supera líneas, que desequilibra marcas y que genera espacios a los compañeros. Pronto le cogerán la matrícula y no le permitirán destrozar líneas como ayer, pero su calidad está fuera de duda. Debe soltarla un poco antes, especialmente en la segunda mitad pecó de sobar demasiado el balón pero cada vez que se metía por dentro, el Betis llevaba peligro. Un buen arma para abrir defensas y cargar de tarjetas al equipo rival.

Rubén Castro: No estuvo especialmente participativo pero está claro que sale beneficiado jugando con un compañero. No se desgastó en exceso, la buscó dentro del área más de una vez con desmarques que de haber sido vistos tal vez el resultado no sería tan corto y apareció para la foto donde debía, en el gol.

Van Wolfswinkel: El desgaste de Ricky fue brutal. Mientras Rubén Castro se movía por la punta buscando un balón perdido y un pase profundo, el holandés la peleó por todo el campo. Recibió numerosas faltas, siempre iba de cara, siempre la buscaba para bajarla y jugar. Corrió todo lo que no se desgastó Rubén. Una pena que en la primera parte la lanzase al muñeco porque sus desmarques en diagonal escorándose fue bueno y tuvo premio en la segunda parte cuando un movimiento similar sirvió para habilitar a Rubén. Un trabajo algo oscuro pero que hay que valorar.

Jorge Molina: No se le vio en exceso pero anotó y le anularon un gol que le habría venido muy bien. Salió para trabajar y eso siempre es de agradecer.

Portillo: Salió a trabajar y a jugar y no lo hizo mal el cuarto de hora que estuvo sobre el césped.

Digard: Comprendo que es complicado salir en el 89′ pero no se puede salir al campo como el que va a jugar al parchís. Hay que hacerlo tensionado y dando el 100%. Tiene que dar más de sí porque cualidades tiene para ello.


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Juan Merino: A mí me decepcionó el planteamiento en Anoeta porque entendí que era un paso atrás a la cara mostrada ante Villarreal y Real Madrid. Sin embargo, ayer dio un paso al frente y se fue a por el partido. No es que el equipo nos volviese locos con su juego, en parte pienso que es por la situación en la que estaba y la ansiedad por tener que ganar, pero se consiguieron los tres puntos y se trabajó mucho para la victoria.


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Hasta hace bien poco, jugar con un 4-4-2 como ayer era vía libre a los centrocampistas rivales para dominar el medio y crear numerosas ocasiones. El trabajo de los mediocentros evitaron que fuera así, y aunque ofensivamente aun el equipo debe mejorar, se peleó, se luchó y se mostró una cara competitiva que ya se vino mostrando jornadas atrás. Ahora a trabajar y seguir mejorando. Las victorias debe dar confianza y la confianza, debe hacer que el fútbol florezca.


@jorgegonex | Mis impresiones del equipo tras el Real Betis – Valencia C.F.

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