Las impresiones de Jorginho del Betis 2 – 0 Granada

El partido | Los jugadores | El entrenador


Que bien respira uno tras una trabajada victoria, la segunda consecutiva y pegarle uno de esos mordisquitos a la clasificación que oxigenan la moral y la confianza.

 

Ayer el Betis hizo lo que debía, ganar a un Granada que venía al alza tras ganar en Riazor y al Sporting y que traza la línea del descenso. Un descenso del que el Betis se aleja para situarse en el décimo puesto de la clasificación empatado a puntos con el Valencia al que los verdiblancos ganan la diferencia de goles individual.

 

Ganó el Betis no sin sufrir, ni sin trabajarlo, pero sí dejando una sensación que ya veníamos percibiendo y diciendo aquí desde hace semanas. Te puede gustar más o menos el juego, hay partidos y partidos, puedes ganar o perder, pero en este Betis de Merino, hay trabajo. Ni es una panacea, ni quiere decir que vaya a ganar todos los partidos, ni es una verdad absoluta, porque si hay mucho trabajo pero el trabajo es malo, no servirá de mucho, pero algo ha cambiado como ya hemos dicho otras veces. Y es que ahora el Betis es capaz de estirarse sin notar esos agujeros en el sistema táctico de los que adolecía antes. Y es que ahora el Betis ofrece una sensación de peligro superior cuando hay una falta o saque de esquina en cambio rival. Y es que ahora el Betis creen en sus posibilidades (tal vez en eso tenga que ver darle confianza al plantel en lugar de quejarse de jugadores y decir que dan para lo que dan). Y es que ahora, el Betis no se rinde. No le expulsan a un jugador y sencillamente pone el autobús sino que cree en encontrar la jugada que le permita estirarse y pegarle un zarpazo al marcador. Tal vez aquellos que pedíamos, sé que muchos de vosotros lo hacíais, más trabajo de entrenador para sacar partidos adelante cuando se complicaban un poco, no estábamos tan desencaminados.


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Y eso que ya entrando en materia, el partido fue infumable. Aburrido, espeso, inaguantablemente lento y sin ritmo. Yo incluso diría que el balón estuvo más tiempo parado que en movimiento. El Betis salió con un esquema similar al que se vio en Cornellá. Con Ceballos junto a N’Diaye para ser sólidos pero aportando creación, con dos extremos abiertos, Fabián por detrás de Rubén y el canario solo en punta. No es como mejor rinde pero ya entra dentro de las opiniones de cada uno. Yo soy de la opinión de que el Betis debió salir desde el principio con dos puntas.

 

Incluso me atrevería a decir que Juan Merino erró en el planteamiento. Rubén no recibía ningún balón, N’Diaye y Ceballos no estuvieron bien en su rol creativo y por ende, el equipo no tenía fútbol. Fruto de ello, Musonda, Cejudo y Fabián no recibían demasiado y cuando lo hacían, gozaban de poca profundidad.

 

José González y su Granada propusieron en el Villamarín una presión alta que tenía los tres cuartos de campo como su límite. El balón iba de Bruno a Pezzella y del argentino al canario con alguna participación de Adán pero allí las ideas acababan. N’Diaye y Ceballos no bajaban a ofrecerse, no se alternaban para sacar el balón y por eso el esférico siempre acababa en Vargas y Montoya que de forma habitual probaban a buscar un pelotazo al delantero o por delante a Cejudo y Musonda. Fabián, tan gris como el partido, no se ofrecía para combinar y el Betis no generaba nada. Tampoco el Granada originó mucho peligro a la portería de Adán y todo se quedó en un centrocampismo ineficaz del que solo acciones individuales sacaban de la monotonía.

 

Pronto empezaron a sobrar Cejudo y Fabián. El primero se empeñaba en tomar las peores decisiones y continuó desacertado en sus gestos técnicos. Fabián no se ofrecía y no aportaba nada al juego del equipo. Merino estuvo rápido viendo que no funcionaba y esto es de aplaudir aunque al sustituido probablemente no le hiciera gracia. Decidió meter a un segundo punta por el extremo y Jorge Molina se encargó de hacer lo que no estaba haciendo Fabián. bajar, pedirla y forzar segundas jugadas. Liberar algo a Rubén y buscar más un ataque que el Betis había pisado poco. No es que el cambio fuese cien por cien efectivo, pero si se vio algo más de actividad ofensiva y algo más de acierto.

 

Un partido gris que comenzó a torcerse en la segunda mitad, cuando Vargas vio la tarjeta roja por doble amonestación al saltar con un rival. Fue entonces cuando el Betis cerró filas, Petros saltó al campo para hacer de lateral de urgencia y puso todo de su parte por hacerlo bien. Ceballos dejó el partido y el Betis tuvo algunos problemas más para salir pero es en circunstancias extremas donde también debe verse el trabajo. Rubén se escoró a la banda izquierda, Musonda se fue al centro para ayudar perdiendo su presencia ofensiva pero cerrando espacios en la medida de lo posible. El Granada tuvo una buena oportunidad que salvó Adán con una soberbia estirada pero no volvió a crear un peligro excesivo y el Betis de reojo miraba la portería de Andrés Fernández.

 

Fue entonces cuando la afición del Betis se echó el equipo a la espalda. Las protestas indignadas ante faltas sufridas fueron una presión extra para el árbitro que lo obligó a mantener el listón que el se había autoimpuesto. Arengó al equipo para que portasen el escudo con orgullo y los jugadores respondieron. Ya en el 84′ una jugada de Joaquín terminó en saque de esquina y volvimos a ver ese trabajo de entrenador que tanto se demandaba. Un corner bien sacado por el portuense y un cabezazo de N’Diaye que en el día de su cumpleaños y de la mujer bética subió los decibelios del Villamarín con un gol que significa mucho y bueno. La celebración de jugadores y público lo dijo todo.

Una vez con el marcador a favor y el Granada descolocado, aun dio tiempo a ver una mano fuera del área que no fue, una tarjeta roja que Andrés no debió ver y otro gol más a balón parado, esta vez obra de Rubén Castro que dejó claro a Biraghi que no debe ponerse más de portero. 2-0 y una impagable tranquilidad, que no relajación, para afrontar futuros compromisos. Ahora viene un duro calendario fuera y otro en casa en el que hay que hacerse fuerte y sellar la temporada para acabar en zona tranquila. Esperemos que como mínimo, así sea.

 


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Adán: En su sitio, sin grandes alardes. No le llegaron en tromba, supo estar bien colocado y evitar mayores problemas. Su estirada para evitar el gol en la segunda parte, antológica.
Montoya: Personalmente no lo vi bien. De hecho, me dejó claras dudas de que estuviera recuperado de su lesión. Quizás estaba para jugar pero estoy seguro de que no estaba para dar el 100%. Aunque pasó problemas con Success, tampoco hizo mal partido pero estuvo discreto.

Pezzella: No estuvo mal, colocado y con el equipo cerrado. No fue un partido tan destacado como el que jugó entre semana ante el Espanyol. Correcto.

Bruno: Fue creciendo conforme avanzaba el partido. Tras la expulsión se hizo dueño de esa zona del campo, contundente y duro para evitar ocasiones rivales. Buen partido el suyo aunque se la jugó un poco en alguna entrada.

Vargas: En la primera parte no estuvo mal. Subió con el balón y buscó el ataque sin pasar apuros atrás hasta que fue expulsado y todo se complicó.

N’Diaye: Trabajo silencioso el suyo. Personalmente no lo vi tan bien como otras veces en un partido incómodo para él por el planteamiento del Granada. Aún así, su gol es uno de los más valiosos del año. Es un jugador que está mostrando un muy buen rendimiento general.

Ceballos: Comenzó el partido algo desconectado, algún error en la salida y sin ofrecerse como debería. Sin embargo con los minutos fue a mejor, quiso más el balón e incluso lo sacó de su monotonía con alguna acción. Fue el sacrificado tras la expulsión pero creo que viene mostrando un mejor juego en líneas generales en los últimos partidos.

Musonda: Más tapado y apagado que en otros partidos. Estuvo inteligente con balón, no la perdió en conducciones e incluso ayudó en la elaboración en la segunda parte con acertados cambios de juego. Quizás su partido más discreto desde que está en el Betis pero se sacrificó mucho por el equipo.

Fabian: Muy gris y a un ritmo más bajo de lo que debiera. No me termina de transmitir que esté preparado para ser titular y sus últimos partidos no han sido buenos. No estuvo acertado en los apoyos a los compañeros para favorecer el juego ofensivo. Esperemos que pronto muestre su calidad porque no hizo buen partido.

Cejudo: De nuevo corriendo mucho y no se le puede reprochar nada a su esfuerzo. No obstante, tiene gestos técnicos no tan difíciles (controles, conducciones) que no terminan bien y toma decisiones o erróneas o tardías. No hizo buen partido.

Rubén Castro: En la primera parte solo estuvo de forma presencial. La buscó pero no le llegó. En la segunda no se rindió. En la jugada de Joaquín se hace una carrera de 50 metros para apoyar la jugada. El gol, de listo. De goleador. De Rubén Castro.
Jorge Molina: Creo que aunque su cambio no supuso un antes y un después en el juego, aportó mucho. Mucho apoyo, muchas segundas jugadas. A veces se pierde demasiado en protestas sin sentido, como la amarilla que vio, pero se le vio trabajar y dio aire a la parcela ofensiva. La expulsión de Andrés y el gol de Rubén, es un balón que el gana con fe y que le pone perfecto al canario. Sumó bastante.

Joaquín: Se le ve mejor físicamente. Puso un pase atrás bastante bueno en el área, dio la asistencia del primer gol, pudo marcar un segundo en una galopada a la contra y lo intentó. No le perdió la fe al partido y aportó.

Petros: Su trabajo quizás fue el más difícil. Algo desubicado en el lateral y realmente incómodo cuando debía solucionar jugadas con la izquierda pero siempre con intensidad y personalidad, intentando que esa banda no fuese un punto débil. Uno de esos trabajos por y para el equipo.


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Juan Merino: Además de haber reanimado al equipo tanto física como mentalmente, el juego de estrategia, uno de las facetas en la que mejor se ve el trabajo de entrenador ya ha dado puntos y goles. Ha anotado el equipo en 9 partidos, más goles que en toda la primera vuelta. Ayer las circunstancias le exigieron cambiar su planteamiento al poco de empezar, corregirlo más en la segunda mitad y de nuevo hacerlo tras la expulsión y a pesar de eso no se renunció al partido. Creo que en este partido estuvo a la altura del banquillo en el que se sienta. Bien.

@jorgegonex | Mis impresiones del equipo tras el Real Betis – Granada C.F.

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