Real Betis 1 – 3 Athletic de Bilbao ‘El día de la marmota’

Vuelve el Real Betis ha jugar en el Villamarín en la tarde-noche lluviosa del domingo. Pepe Mel intentó buscar la victoria con el siguiente once: Adán bajo palos; Piccini, Bruno, Pezzella y Molinero en defensa; N’Diaye, Ceballos, Portillo y Joaquín en el mediocampo; Y Rubén Castro y Ricky en punta con un 4-4-2 con doble pivote.

El partido empezó con el control del Bilbao y no tardó mucho en materializar esa superioridad. Tras varias llegadas en el minuto 8 tras un error de Portillo en el despeje de un córner Iñaki Williams caza el rechace y bate Adán. Otra vez volvía a encajar en los primeros 10 minutos.

A partir el Betis intentó llegar pero con pocas ideas de como romper la defensa del Bilbao. Dos tiros centrados y lejanos de Rubén y uno de Joaquín fue el máximo peligro que llevo el Betis. Ni siquiera las internadas de Joaquín por banda acaban en centro, tan pocos balones llegaron al área que Ricky buscaba continuamente los balones en las bandas y en el mediocampo.

A la contra los leones llevaban mucho peligro y Adán salvó hasta en dos ocasiones el 0-2. Pero en el minuto 45 una internada por la derecha del Bilbao acababa en remate de tacón de Williams de nuevo, frivolité del extremo vasco que dejaba muy tocado al Betis justo antes del descanso.

Al comenzar la segunda parte Digard entró por Portillo que no tuvo su día, modificando el dibujo en un 4-5-1 con Rubén abierto a la izquierda. El Betis buscó el gol que acortara distancias pero solo un tiro de Ceballos que taponó la defensa rojiblanca tras una buena internada de Joaquín fue la llegada más clara.

El Athletic seguía llegando a la contra y a Adán se le acumulaba el trabajo, tanto que salvó hasta 3 veces el tercer gol que cerraría el encuentro. En el minuto 55 Mel dió entrada a Varela por Molinero que tuvo más trabajo de la cuenta.

El Betis llegaba con poco peligro y el mediocampo estaba roto, cada intento de ataque del Betis acababa en menos de 30 segundos y el Bilbao salía rápido a la contra. En uno de esos ataques se internó Joaquín por la derecha y puso un balón atrás que cortó Williams con la mano, el arbitró lo señaló. Rubén Castro tiró el penalti al centro y anotó, era el minuto 67 y el Betis acortaba distancias.

Aún así el Betis seguía atascado aunque ahora el Bilbao parecía llegar algo menos. En el minuto 80 Mel quitó a Dani Ceballos para que entrara Jorge Molina volviendo al 4-4-2. A pesar de jugar con dos delanteros corpulentos y de más de 1,90 el Betis no se volvío loco colgando balones, más bien buscaba por las bandas la internada hasta el área pequeña.

Así no pudo darle la vuelta y Raúl García de volea culminó una contra en el minuto 87 poniendo fin a las esperanzas béticas. Un disparo lejano y potente de Digard que se marchó a córner fue la única opción de la que dispuso el Betis en los últimos minutos.

De nuevo perdió el Betis en casa y de nuevo un futbolista joven volvió a hacerle el lío. Otra vez los mismos fallos y sin soluciones. Encajando al principio, fragilidad defensiva, incapaces de romper la defensa, etc. Empezamos a mirar hacia abajo 5 por arriba del descenso.

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