¿’Adiós’ o ‘hasta pronto’?

Domingo raro el que vivimos ayer, con una reunión de la que todos intuíamos (o queríamos intuir) la finalidad y con una rueda de prensa todavía más “rara” aunque muy esperable, desgraciadamente, por los antecedentes vividos en el pasado más reciente de esta entidad.

 

Debido a los resultados, pero sobre todo al cambio de rumbo (o la desaparición de éste) tomado por el entrenador en los últimos tiempos en lo extra-deportivo, con declaraciones incendiarias, el clima que se respiraba era el que precedía a una destitución, aunque en esta ocasión no hubo ratificación previa.

 

Así, su marcha está siendo menos dolorosa que la de la temporada 2013/14, al menos dentro de casa. Fuera de nuestra casa, donde sólo llega información a través de Los Manolos, El Chiringuito y los partidos nuestros ante los grandes, las declaraciones atónitas no se han hecho esperar, llenas de desconocimiento sobre la actualidad que se vivía realmente de puertas para dentro. En cualquier caso y como decía, este segundo capítulo está siendo menos doloroso ya que en esta ocasión cuenta con menos apoyos debido a un desgaste que se ha producido exclusivamente por su propia actitud. Ni la prensa (impensable) ni los aficionados (salvo un pequeño grupo) ha propiciado una sóla crítica a algo que no fuera criticable en cualquier entrenador o trabajador de un club de fútbol; incluso, diríase lo contrario, que se han pasado por alto, cosas que serían impensables en otros clubes.

 

A pesar de esto, sigue habiendo un resquemor en la mayoría por la marcha de Mel que se está viendo exteriorizado por un ajuste de cuentas con el Director Deportivo, que vino con entrenadores con contratos en vigor tanto en el primer equipo como el segundo. Decidió que continuaran ambos, por tanto comenzó a hacerse responsable de sus resultados, pero nada más. No se le puede hacer responsable a Macià de la falta de trabajo del equipo entrenado por Mel, porque ya lo ha echado. Macià será responsable de la elección del nuevo entrenador y de la re-confección de la plantilla; y en caso de no ser lo esperado o prorrogable a una nueva ventana de fichajes, será el momento de destituirlo, no antes. Todo esto hablando del primer equipo, hablar de lo que está ocurriendo en el filial y de lo que Macià está permitiendo daría para otro artículo donde el DD saldría mucho peor parado.

 

Pues, dicho lo anterior, ha resultado curioso cómo en la rueda de prensa sobre la destitución del entrenador, las preguntas de los periodistas han ido dirigidas afiladamente a los posibles errores de Macià (incluso sobre cosas que deben ser competencia del entrenador). Éste, además de defenderse, ha aprovechado para responder elegantemente a las indirectas en forma de excusas lanzadas por Mel en los últimos meses. Más curioso ha resultado que unos periodistas que estaban acostumbrados a la falta de autocrítica por parte del entrenador en todas las ruedas de prensa, se hayan extrañado por la falta de autocrítica del director deportivo en esta rueda de prensa. Alguien debería poner luz sobre las influencias y acuerdos que existirán entre las bambalinas sevillanas para que ocurran cosas como éstas. Y más curioso va a resultar ver la nueva exigencia hacia el nuevo entrenador va a crecer en estos periodistas, tan complacientes hasta ahora con el ya ex-entrenador madrileño. Lo que hasta ahora algunos calificaban de notable (aspirar a una permanencia como un club “modesto” más) va a convertirse en una exigencia de estar entre los 8-10 primeros (algo que yo exigía a principio de temporada y seguiré exigiendo, a pesar del hándicap de puntos existente en estas circunstancias).

 

Mientras tanto, el bético debería ser consciente de esto y ser muy crítico y muy analítico a la hora de consumir “información” de estos medios, de quienes ya ha quedado comprobado a los intereses de quién responden. Debido a nuestra falta de consciencia años atrás, el “Adiós” que debió ser la destitución de Mel en la 2013/14, se convirtió en un “Hasta pronto”, esperemos que esta destitución no se convierta en otro “Hasta pronto” y podamos empezar a mirar hacia arriba y no necesitar a entrenadores que ascienden equipos.

 

 

1 comentario


  1. Soy un bético de nacimiento,un bético de corazón y un betco porque amo ar beti.
    Lo que la mayoría de lois béticos queremos oír es que nos venga un entrenador del Betis y no un entrenador para el Betis.
    Tenemos un gran equipo,pero muchas veces este gran equipo no rinde porque las políticas y cosas negras ( cosas negras ) le quitan y merman las posibilidades tan grandes que este equipo es capaz de hacer.
    Por lo tanto queremos un entrenador que llore cuando el Betis pierde y ría a carcajadas cuando gana.
    Queremos un entrenador que coja a este gran equipo y haga que cuando salgan al campo a jugar un encuentro el equipo contrario se ponga a temblar.
    Ser del Betis no es cualquier cosa,es algo muy importante.

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