Betis: Demasiados retrocesos

En una ocasión, una periodista le preguntó al ilustre historiador español Ramón Carande que resumiera la historia de España en dos palabras, a lo que contestó: “España: demasiados retrocesos“. Y si a mí me pidieran resumir la historia del Betis, seguramente respondería en los mismos términos, “Betis: demasiados retrocesos“.

 

En no pocas ocasiones, hemos visto, o nos han contado, cómo el Betis pudo ser un grande (hablando en títulos) y lo acabó echando todo por la borda o le acabaron echando por la misma. Desde 1907, glorioso año, el Betis siempre intentó izarse a la cima y cuando lo conseguía, era devuelto a las catacumbas.

Ocurrió tras ser campeón de Liga en 1935 con O’Connell, para acabar descendiendo en la década de los cuarenta a Segunda y posteriormente a Tercera, tras una guerra civil y una posguerra que esquilmaron al Beticismo.

15 años tuvieron que pasar para que el Betis volviera a Primera, en una época donde el Betis era como el Guadiana, aparecía y desaparecía de la superficie, años del Manquepierda, el CurroBetis

 

En 1977, en ese estadio talismán que es el Vicente Calderón, nos proclamamos campeones de la Copa del Rey, la primera con esa denominación tras 40 años de dictadura y de Copas del Generalísimo. Dos años después, en 1979, volvíamos a una Segunda que habíamos visitado bastante, demasiado.

En los 80, celebramos nuestro paso por Europa, nuestras bodas de platino por los 75 años de Historia, fuimos testigos de aquel 12-1 a Malta. También fuimos testigos de unos de los mayores crímenes que se cometieron con el deporte español, que fueron las conversiones de clubes a Sociedades Anónimas Deportivas, en nuestro caso, dio como resultado a Manuel Ruiz de Lopera como máximo accionista.

A partir de 1994, de la mano de Serra Ferrer, ascendimos, quedamos en 3ª posición, finalistas de la Copa del Rey ante el Barsa de Guardiola, Figo, Sergi, De La Peña, Luis Enrique, Stoichkov… que tuvieron que esperar al minuto 114 para poder derrotar al Betis de Serra, Alfonso, Finidi, Alexis, Cañas, Roberto Ríos, Vidakovic, Jarni, Merino… Tres años después de aquella final, volvimos a descender.

 

Con Fernando Vázquez y Del Sol, volvimos a ascender a una Primera que vio como con Juande y con Serra, estábamos de nuevo en la zona noble de la Liga: UEFA, Champions… conquistando de nuevo una Copa del Rey en el Vicente Calderón con Juanito, Assunçao, Edú, Joaquín, Oliveira y Dani, con su gol en la prórroga, que nos devolvió a la gloria de la que tantas veces nos apearon. Volvió a ocurrir y tras años coqueteando con el descenso y sin que Lopera aprovechara aquellos buenos años… volvimos a descender en 2009, un año después de la temporada del centenario.

Tras un año en el que se confirmó nuestra permanencia en Segunda, Lopera intentó vender a Bitton Sport el Betis, en una operación que, junto con las acciones llevadas a cabo por Lopera, fue investigada por los juzgados, gracias a asociaciones béticas como LJB, PNB, BxV… A pesar de toda la inestabilidad institucional, con jugadores como Castro, Molina, Emana, Beñat, Salva Sevilla y un entrenador como Mel, que hasta entonces había tenido un paso discreto por diversos clubes españoles, ascendimos para dos años después y previo paso por la Europa League, volver a descender en una temporada que será recordada como una de las peores en la historia bética.

 

En 2015, con el equipo de nuevo en Primera y con algo más de seriedad en el club, con la llegada de Eduardo Macià (Valencia, Liverpool, Fiorentina…), parecía que de nuevo íbamos a sentar las bases de algo estable y de nuevo, parece que nos empeñamos (o se empeñan) en ponernos la zancadilla con el levantamiento de las medidas cautelares a un máximo accionista del que se sigue investigando su posible perjuicio al Real Betis Balompié.

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