Reflexiones de una noche de verano 

Ayer era un día distinto y, no, no lo digo por el Francia – Alemania, ni porque se estrenara algún peliculón, ni porque empezara una de esas series que harán historia.

 

No, ayer se presentaban las equipaciones del Real Betis Balompié, algo tan simple como eso. No voy a entrar en cómo fueron en sí las equipaciones, para eso están mis compañeros, pero lo que sí voy a hacer es hablar (con intentos de sentar cátedra, para variar) sobre un par de detalles que me sorprendieron ayer.

 

 

La enésima pataleta de los essigentes

 

Por un lado, hay gente a la que le sigue extrañando que el Betis sea mucho más que un club; e incluso creen que eso obstaculiza que el Betis gane partidos. Por cada chiste contado por Joaquín, parece que perdíamos 4 puntos. Por cada ola en la grada, la LFP contabilizaba 7 goles en contra. Por cada actuación musical, Tebas en persona firmaba la clausura del estadio. Viendo a algunos, parece que sonreír es sinónimo de conformismo.

En el día de ayer, al no haber ganado ningún título, debíamos presentar las equipaciones de luto. ¿Conocéis esa gente que, a pesar de las circunstancias, siempre intentar sacar una sonrisa? ¿Creéis que esa gente es conformista o que, intentando cambiar su situación, prefieren hacerlo desde el lado positivo, desde el optimismo, desde la esperanza?

 

Quiero dejar claro que no comparto la filosofía de “Pues si quieres ganar, hazte del [inserte aquí equipo ganador]”; creo que eso sí es un error, y que eso sí es conformismo. Pero la gente que es capaz de sonreír y de animar aun en los malos momentos es la gente que merece la pena. La que, a la vez que exige un equipo ganador, con lucha, con pundonor, con calidad… es capaz de aceptar la realidad del presente y a partir de ahí intentar construir un futuro con los resultados exigidos. Pero, bueno, es la eterna discusión sobre el “manquepierda” y la gente que lo confunde con conformismo.

 

 

La polémica con Haze

 

Otro de los puntos conflictivos en la tarde-noche de ayer fue la actuación de Haze, sobre la que me gustaría aportar ciertas consideraciones. Por un lado, tú a un rapero (ni a ningún artista) deberías coartarle ni censurarle en modo alguno. Partiendo de esa premisa, la cosa queda en dos tejados:

  • El del artista que debería ser consciente de que está en la presentación de las equipaciones del BETIS, no hay cabida ahí para ningún otro equipo. No sólo me importa bien poco si las vecinas no pueden vivir sin acordarse de nosotros durante una semana, sino que viene a darme la razón, y que acordarse de otro club, denota una sensación de inferioridad. También es cierto que el artista sabía que así se gana aparte de la grada, creo que en este club hemos tenido tribuneros de sobra como para poder reconocer los motivos detrás de cada palabra.
  • El del club que, teniendo clara la idea de espectáculo que quiere ofrecer, debería saber quién se adapta mejor a ello y quien puede salirse de lo planeado. Lo que bajo ningún concepto se puede hacer es intentar recriminar al rapero lo dicho una vez dicho, especialmente porque, como pasó, la grada se lo recriminará; y con razón. Has sido tú quien por conocimiento o desconocimiento, has decido invitar a esa persona y sus circunstancias; por lo que automáticamente tú eres el responsable de todo lo que haga esa persona y eres tú quien debe responder por ello; no el invitado, que se ha limitado a hacer lo que hace siempre.

 

Si bien he dicho que acordarse del rival en momentos en los que no es necesario, es síntoma de inferioridad por parte de esa persona; me parece mucho más grave que permitamos que nuestros pecados sean mostrados y recriminados en público mientras que dejamos que los del rival no sólo no sean castigados sino que hasta son jaleados y acabamos siendo nosotros los culpables por no aceptar “una broma” o por “sacarlo de contexto”.

 

 

El espectáculo

 

Salvo aislados errores en la planificación de estos eventos, que creo que se van dando cada vez menos, me parece que el club está dando muchos pasos adelante en ese aspecto. A eso se le sumó ayer la retransmisión por la recién estrenada web de la casi recién estrenada televisión; aunque fue mejorable algunos detalles técnicos, que se irán puliendo conforme ganen en experiencia, en general fue un buen directo.

 

Esto, que puede parecer secundario, es explotado en otros clubes de forma muy acertada, ya que puede generar grandes beneficios que acaben repercutiendo en la marca Betis y en los resultados deportivos, muy especialmente en clubes como el nuestro donde hay una afición muy activa.

Los que cada vez que se hace algo extradeportivo bien, sacan a colación los resultados deportivos, no hacen sino demostrar su incapacidad para pensar en grande. En cualquier empresa, club, gobierno… se deben tener en cuenta muchísimos factores, más allá del propósito principal; y que se dediquen recursos a esos aspectos “secundarios” no sólo no resta, sino que puede sumar para conseguir ese propósito principal.