Ceballos, presente y ¿futuro?

Dani Ceballos, utrerano de 18 años. Convocado con la Selección Española sub-21 desde que juega en el primer equipo. Y es que el talento de esta joven promesa, no pasa desapercibido para nadie, ni siquiera lo fue para Velázquez ni Garrido que no hay que olvidar que fueron los que los hicieron debutar, Garrido en copa ante el Athletic el año pasado, y Velázquez este año en liga fue el que le dió continuidad a un jugador que se merece cada minuto de juego pues es el presente y futuro del club.

 

Él, dice ser bético de corazón aunque haya habido rumores de ser sevillista; pero no solo puede que no se le haya tratado del todo bien por la gente (ajena a esta afición), sino también por el club. Desde la secretaría técnica, que aún no le ha renovado el contrato, hasta el entrenador que le pagó con un injusto banquillazo.

 

El tema de la renovación es el más mediático. Le queda un año más de contrato pero con una cláusula de 3 millones de euros que serían 5 si asciende a primera. Cantidad irrisoria para equipos que se rumorean le siguen la pista, como son Chelsea y Atlético. A pesar de ello desde el club se confía en la renovación con tranquilidad y el jugador parece que ese es su deseo, además el presidente del Real Betis ha confirmado que no serán tacaños con él.

 

Y el banquillazo quizás sea el tema más espinoso. Lo es porque es decisión del entrenador y su equipo y es un grupo que tiene apoyo casi total, en parte merecido con sus resultados, pero eso no significa que todo lo hagan bien. Es cierto que Dani tuvo un bajón en su rendimiento y eso lo notó el Betis en sus 3 empates consecutivos y mal momento de juego; pero ese bajón ¿fue por el propio Dani? Ceballos es un jugador que le gustó llegar desde el mediocampo, moverse con libertad y aunque arranque pegado a la banda hace la diagonal hacia adentro; pero llegó Portillo y Mel lo pusó en la banda y ahí Ceballos se vió relegado al mediocampo puro, a veces incluso de pivote. En un principio no es mala idea puesto que él va hasta allí a buscar el balón pero al no tener esa libertad ni la frescura por tener que defender más le hacían no provocar toda la movilidad que acostumbra.

 

Así pues, como no rendía, el entrenador y su equipo decidieron dejarlo en el banquillo algunos partidos. Después salía en las segundas partes para resolver la papeleta de partido que tenía el Betis y siempre exitosamente, provoca penaltis, da asistencias y empieza todas las jugadas de gol del Betis. El Betis volvía a ganar, Ceballos a despuntar cuando volvía a su posición y el míster de turno se pone la medalla de su regreso debido al banquillazo, cuando en realidad lo es por la vuelta a su sitio.

 

En definitiva estamos hablando de un jugador que corre, que contagia, que celebra los goles con rabia, que marca, asiste y con calidad en el uno contra uno. Aún está por renovar y parece que ya es un fijo en el 11, pero lo que si está claro es que se ha ganado el cariño del beticismo.

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