Opinión | #NS | Sin gol no hay premio

Joaquín en el partido frente al Atlético (Foto: 20minutos)

 

Ayer tocaba prueba de fuego contra un equipo llamado a seguir haciendo cosas importantes, actual campeón de la Europa League y con un presupuesto cinco veces superior al nuestro. Lucha de estilos totalmente diferentes pero muy marcados, al que ninguno de los entrenadores quiere renunciar y así se pudo ver sobre el césped.

 

 
Desde antes de comenzar el envite se presuponía un encuentro duro, físico y con mucho trabajo en el centro del campo por parte de ambos equipos. El vencedor iba a salir de algún fallo del rival, como así fue, o de alguna genialidad.

 

A las primeras de cambio ya tuvimos un contratiempo, pero no de cualquier tipo, sino de los de peso dado el rival y el tipo de juego que se necesita para contrarrestar la presión con la que trabajan, se lesionaba el “Principito” don Andrés Guardado. En la disputa de un balón se resintió de unas molestias en el isquio que ya tenía antes de comenzar y tuvo que ser reemplazado por William Carvalho. Dicho cambio hizo resentirse al equipo ya que se perdía velocidad, trabajo y lucha en el centro del campo, dadas las características del portugués.

 

La primera parte fue un quiero y no puedo de ambos equipos, sin ocasiones claras por parte de ambos equipos y un juego claro en el centro del campo en el que el Betis hizo su ya conocida posesión e intentó sacar el balón jugado y al primer toque, pero sin profundidad. Dicha profundidad, de la que ya hemos hablado en más de una ocasión, fue la que provocó una de las dos únicas ocasiones de las que dispuso el equipo. Pase largo al hueco de Guardado a Loren, que lo dejó sólo, pero con metros hasta la portería que éste no supo resolver golpeando desviado el esférico y falto de potencia. Hubo una mezcla de “no me lo creo” (falta de velocidad) y que se echaron encima como aves rapaces, dos defensores atléticos que entorpecieron lo justo para provocar el fallo. Se esfumaba así el primer tiempo en el que no jugamos mal, a mi particularmente me gustó, pero en el que volví a echar en falta velocidad y buscar el área rival de otra manera que nos lleve a chutar entre los tres palos. Es muy complicado jugar contra un equipo tan físico que va al límite, tanto que bajo mi humilde opinión, tuvo que irse al descanso con alguna tarjeta amarilla que otra, pero claro, se les permite todo y así es complicado.

 

La segunda parte fue más de lo mismo pero con una diferencia clara. El Atleti metió una marcha más y fue a por el partido, cosa que nos faltó a nosotros, ya sea porque no nos dejaron o porque no pudimos. Avisó el equipo colchonero con un disparo desde dentro del área, recibiendo una gran respuesta abajo y casi a contra pie de Pau López.

 

El partido seguía siendo muy físico y técnico, por lo que el más mínimo error iba a costar caro, como así fue. Junior falla y Correa se aprovecha para encarar y disparar casi sin oposición desde el borde del área pegadito al palo, donde poco pudo hacer Pau. Ya con el marcador en contra, el Atleti siguió con su juego y tuvo alguna ocasión más para ampliar el marcador, mientras nosotros seguíamos tocando sin hacer daño. Aun así la tuvimos a poco de finalizar el encuentro en el que en la salida de un córner, cuelga el balón Canales al segundo palo donde entraba Mandi, que entre el defensa y la falta de acierto, la echó fuera. Ahí se fue toda la esperanza de poder, al menos, empatar el partido.

 

No se hizo un mal partido ante un equipo muy complicado y que se decidió por un error puntual, algo probable y que hay que asumir dado el estilo de juego que practicamos, pero que sigue dejándonos mal sabor de boca al no realizar ni un solo disparo entre los tres palos.

 

Para mí la clave para cambiar la situación no es dejar de tener tanto la pelota, la dichosa posesión que muchos se empeñan en criticar y que es la seña de identidad del míster. Se trata quizás de buscar un equilibrio entre la posesión (seguridad defensiva), velocidad en las transiciones y las ocasiones de gol. No soy entrenador ni pretendo serlo, pero creo que con la posesión que tenemos, si buscamos la forma de llegar arriba con peligro, seremos muy complicados de batir. Ya no sé si se trata de juego entre líneas para buscar los espacios, buscar bien los extremos para que hagan buenos centros y que haya buenos remates de nuestros delanteros o que alguno como Canales, Guardado, Joaquín o Lo Celso se atrevan a meter pases al hueco, pero para eso se necesitan también desmarques. La posesión nos da muchas cosas pero necesitamos verticalidad y crear ocasiones de gol, sino no se obtienen los resultados esperados, que no es más que los goles.

 

Estoy seguro de que Setién lleva tiempo buscando la fórmula y si tiene que cambiar algo, lo hará como ya hizo el año pasado para cortar la sangría de goles en contra. Tengamos confianza en el proyecto que este equipo sabe jugar muy bien al fútbol y estamos en una posición idónea para seguir creyendo y trabajando para conseguir los objetivos.